ELIEZER
(Sabadell, 1963)
Eliezer Salvans nació con un lápiz en las manos, lo que siempre la ayudado a mirar adelante. Se inicia dibujando del natural y es así como aprende a mirar, y a transmitirlo al papel. Descubre la naturaleza en los libros de anatomía humana y comparada, mientras también aprendía de los grandes maestros, en sus temas, composiciones, ritmos, soluciones...
Durante un largo tiempo se fue encontrando y perdiendo, hasta que se encontró y reencontró con su obra más personal, cuando todas las piezas de lo que había ido aprendiendo y acumulando, le encajaron. Durante horas trató de entender y recordar que hay y que pasa debajo de la piel, mientras movía los cuerpos en la tela, rompiéndolos, dividiéndolos... hasta que lo aguantaron.
La idea puede venir de cualquier lado, o de su interior. En el primer caso, seguramente con una iconografía y, o, historia que pueden transmitirse. Porque las raíces son importantes, porque estamos en un mundo que se está vaciando, de pensamiento único, de pereza mental. En el segundo, no. Y su aparente simplicidad esconde un interior permanentemente en ebullición, complejo, caótico a veces, pero, siempre... con un lápiz en sus manos.
